Una herramienta útil, tanto para los presbíteros y diáconos como para los equipos de liturgia, los religiosos y religiosas, los seminaristas y los laicos comprometidos en el servicio de las celebraciones.
Que su uso contribuya a que las comunidades cristianas vivan el año litúrgico con mayor conciencia, participación y fruto espiritual. Y que cada día del calendario sea una ocasión para que la gracia de Dios nos transforme, nos reúna como Iglesia y nos envíe al mundo como testigos del Evangelio.
Ramón Navarro Gómez
Director del Secretariado de la Comisión Episcopal para la Liturgia
Información de: conferenciaepiscopal.es

