Al conocer el grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba), deseamos expresar a las familias de las víctimas nuestra condolencia y a todos los heridos deseamos una pronta recuperación.
Nos unimos al dolor de las comunidades afectadas y de toda la sociedad y pedimos oración por todas las víctimas en las celebraciones de la comunidad cristiana.
El Señor de la vida y de la paz conceda a las víctimas el don de la Vida y a sus familias esperanza y paz. A la Virgen dolorosa, cercana a todas las angustias, encomendamos a tantas personas que sufren.
Por su parte, el papa León XIV ha enviado un telegrama al presidente de la CEE, Mons. Luis Argüello. El Pontífice, «profundamente apenado» tras conocer «la dolorosa» noticia del accidente de tren en Adamuz, «que ha ocasionado numerosas víctimas y heridos», ofrece «sufragios por el eterno descanso de los difuntos».
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