Todavía con la alegría en el corazón y el sabor del encuentro fresco en la memoria, hoy nos sentamos a recordar lo que fue la jornada de convivencia del pasado sábado. Fue un día verdaderamente especial. Las tres CONFER diocesanas – Confer Coval, que son Alicante, Castellón y Valencia, pudimos por fin estrechar lazos y conocernos mejor.
Estamos en el Año Santo Jubilar. Por eso, nos enfocamos en el misterio y la historia del Santo Cáliz. Aquí os compartimos los mejores momentos de este itinerario de fe y fraternidad:
Una mañana de cultura y raíces


Quedamos a las 9.45 para dar comienzo a las 10.00 al encuentro en el Museo del Santo Cáliz en el Almudín. Fue un lujo poder contar con D. Rafael Monzó, que nos explicó la historia de esta reliquia durante una hora fascinante.
El Almudín, un edificio monumental de origen medieval que durante siglos fue el gran almacén de trigo de la ciudad, se ha convertido en el punto de partida oficial para quienes desean conocer los misterios de la reliquia. Este lugar histórico combina su arquitectura gótica y frescos originales con una moderna exhibición museográfica.
¿Qué ofrece la exposición? La muestra presenta recursos visuales y tecnológicos diseñados para explicar el viaje del Santo Cáliz desde Jerusalén, pasando por Roma y San Juan de la Peña, hasta su llegada a Valencia en el siglo XV.
Recursos interactivos, o paneles y pantallas táctiles: Permiten consultar réplicas digitales de documentos históricos que respaldan la autenticidad y el recorrido de la pieza. o proyecciones cronológicas: Un recorrido audiovisual que resume de manera clara los hitos más importantes de su historia. Guía accesible: Una audioguía multiplataforma (disponible mediante código QR en castellano, valenciano e inglés) acompañará a los visitantes en un recorrido que educa y emociona.
El objetivo: Servir como antesala interactiva. Después de entender el contexto y la historia en el Almudín, se invita a los visitantes a acercarse a la cercana Capilla del Santo Cáliz en la Catedral para ver la pieza original.









Poco después, sobre las 12:00, nos trasladamos a la Iglesia de los Santos Juanes. La iglesia es impresionante de preciosa, y sin duda, fue un buen comienzo espiritual para lo que vendría después…
La Real Parroquia de los Santos Juanes: El milagro del «video mapping»
A poca distancia, frente al Mercado Central, la Iglesia de los Santos Juanes (también llamada San Juan del Mercado) ofrece una de las experiencias tecnológicas y artísticas más innovadoras de la ciudad a través de su proyecto «Barroc Inmersiva». Aunque los Santos Juanes están vinculados a las celebraciones religiosas de la ciudad (incluyendo los tradicionales «Jueves del Santo Cáliz»), su hito actual es la recreación virtual de su patrimonio perdido.
El desafío histórico: Este templo, una joya del barroco valenciano, sufrió devastadores incendios durante la Guerra Civil española, que destruyeron los espectaculares frescos de la bóveda y el ábside pintados por Antonio Palomino.
La solución interactiva y tecnológica: Mediante un riguroso proceso de reconstrucción digital (basado en la única fotografía cenital en blanco y negro disponible antes de la catástrofe), se ha creado un impresionante video mapping.
La experiencia inmersiva: A través de una coreografía de luces, colores vibrantes que imitan los trazos de Palomino y música grabada en directo, la proyección revive las pinturas perdidas en las paredes de la iglesia. El espectador ve cómo el color vuelve a llenar el espacio, integrando el pasado barroco con la tecnología moderna.





Fraternidad en la mesa
A las 14.00, nos reunimos en el Colegio Sagrado Corazón. Comimos un delicioso arroz al horno, entremeses y postre, menú valenciano en un ambiente de risas y charlas distendidas.

Después de comer, vimos un documental sobre el Santo Cáliz en el colegio. Una buena forma de profundizar en los detalles históricos y espirituales que habíamos comentado durante la mañana.
El broche de oro
La jornada merecía un final de gloria y, a las 17.30 nos dirigimos a la Catedral para celebrar la Eucaristía en la capilla del Santo Cáliz. Rezar juntos frente a la reliquia fue el momento más emotivo y el que dio verdadero sentido a toda la jornada.

Agradecer a todos los religiosos, religiosas y miembros de la vida consagrada que vinieron desde Alicante, Castellón y distintos puntos de Valencia. Vuestra presencia hizo que el esfuerzo de organización valiera la pena.
¡Nos vemos en el próximo encuentro!

